La leyenda de Onninnona, capítulo XI

Capítulos anteriores

Capítulo 11

            El primero en reaccionar fue Cerdi. Nada más caer el cuerpo de su amiga al suelo, vociferó un rugido que resonó por todo el bosque. Un instante después se abalanzaba lleno de rabia a por el bandido que seguía empuñando el puñal impregnado de sangre de Onninnona.

            Todos parecían ir a cámara lenta en comparación con la rapidez del gregún, que ya había derribado a dos bandidos antes de llegar justo enfrente de Jasper. Este ya no sonreía en absoluto, sino todo lo contrario. La rapidez del animal le había pillado por sorpresa. Ahora podía observar la maraña de músculos en tensión de la bestia y antes de que todo se silenciara en su cabeza, lo último que pudo hacer fue intentar huir. Mas no pudo hacerlo antes de que las extremidades alrededor del cuello Cerdi se tensaran, instantes antes de que este lanzara el más potente ataque sónico que había lanzado en toda su vida.

            El líder del grupo fue impactado de lleno por el ataque y antes de estrellarse contra el tronco del árbol, su vida se le escurrió de entre los dedos. Primero explotándole los tímpanos, seguido del derrame cerebral que se produjo . Un segundo después, su cuerpo se convirtió en un amasijo de residuos al aplastarse contra el tronco.

            La explosión había derribado a todos los presentes. Cuando volvieron en sí, observaron, con pavor, cómo el huesudo árbol había sido destruido, dejando un rastro de destrozos en la dirección donde el gregún había dirigido su ataque sónico.

            Todos los bandidos fijaron su mirada en el animal y un escalofrío recorrió sus cuerpos, al ver cómo este sacaba los dientes y les miraba uno a uno de una forma amenazante. Estaban paralizados por el miedo. Algunos habían tenido la ocasión de matar algún gregún y estaban sorprendidos ante la bestia que tenían ante sus ojos. Habían subestimado el poder del animal, el cual empezaba a irradiar una ola de gokui por todo el cuerpo, como si estuviera envuelto en electricidad.

            Cuando Cerdi se disponía a desgarrar la carne de todos esos hombres y mujeres que tenía ante sí, la silueta del druwide pasó volando por su lado, interceptando en ese instante, con su bastón, el golpe que le había lanzado el sombra. El puño oscuro y el bastón chocaron de forma brusca, haciendo que ambos combatientes retrocedieran unos metros.

            El gregún observó a ambos y tras un mirara la druwide, asintió con la cabeza, dándole las gracias.

            —Haz lo que tengas que hacer. —Se quitó la túnica blanca y se preparó para el combate—. Déjame al sombra a mí. Te prometo que le enviaré directo al Abred, para que las serpientes de Mider devoren su oscura alma.

            Las alimañas voladoras de los alrededores empezaron a alzarse a pleno vuelo, gritando con rabia mientras empezaban a tapar la luz de geann, justo cando Max se aproximó a Cerdi y empezó a despegar también su gokui, haciendo que la misma electricidad verdosa que envolvía al gregún, recubriera su cuerpo.

            Los bandidos se agruparon con miedo enfrente de las dos bestias y alzaron las armas, sin ninguna esperanza de sobrevivir ante tales especímenes. Por otro lado, el sombra se acababa de levantar  para contemplar có

mo Duminólix le apuntaba con su bastón, este impregnado de neblina verde.

            A pesar de todo eso, MacFinn, o mejor dicho, la mínima parte de su alma que todavía no había sido contaminada por la oscuridad, estaba tranquilo. No parecía importarle nada en ese momento. Se sentía atrapado. Enseguida las dos bestias empezaron a atacar a los bandidos,  matándolos uno por uno, pero los sonidos parecían llegar con retraso a su cabeza. Era como si todo se hubiera ralentizado. Lo último que vio antes de ser golpeado por el druwide en pleno pecho, fue el cuerpo ensangrentado de su amiga.

            El druwide sabía quién era el verdadero responsable de todo aquello y se maldijo por haber permitido que todo eso pasara. Se había confiado y ahora Onninnona había pagado las consecuencias.

            Después de derribar al sombra y ver cómo su cuerpo se retorcía de dolor ante la sacudida de su gokui,  empezó a pensar cómo su viejo alumno había conseguido tal cantidad de poder. Había logrado capturar y manipular a un sombra, una hazaña de gran magnitud, pero además, había conseguido controlar el cuerpo de MacFinn para crear la ilusión que había causado que todos cayeran en su trampa. ¿Cómo lo había conseguido? No notaba su presencia en los alrededores y sabía que para tal control, debía de estar próximo a su presa. Pero no lo estaba, de eso estaba convencido.

            —Estabas muerto… —susurró a la noche, empezando a ver que no iba a ser tan fácil acabar con Saxtris—. Padre, guíame con tu sabiduría y dame fuerzas para parar todo este sinsentido de muerte.

            Cerdi y Max ya habían acabado con todos los bandidos, y ahora se habían aproximado al cuerpo herido de Onninnona así que decidió no demorar más el asunto. Cogiendo fuertemente y con decisión su bastón, se acercó al sombra con la intención de desterrarlo de una vez al Abred. No se sorprendió cuando este se levantó y le susurró que le matara. Había notado al momento que lamentaba todo lo que había hecho, pero ahora no debía dudar. Su deber como miembro de la orden tuatha era acabar con él para la protección de todos. No podía dejar que su alumno siguiera controlando a un ser tan letal como lo era un sombra.

            Decidido a acabar con él, alzó el bastón y de repente una voz susurrante le imploró que no lo hiciera.

            Había sido Onninnona quien le había detenido.

            La mujer ahora estaba levantada, apoyada en Cerdi, tapándose la herida donde brotaba su sangre. Su mirada era decidida a pesar de las circunstancias.

            —Lo siento, pero no puedo dejarle libre —aclaró de inmediato volviéndole la cara.

            —Lo sé… Pero no seas tan obtuso. —Esa reprimenda hizo que el hombre volviera a girarse para observarla—. Nuestro enemigo siempre ha estado varios pasos por delante, es el momento de dar la vuelta a la situación.

            Sin poder evitarlo, cayó de rodillas y empezó a toser sangre. Aunque su herida no era mortal, el veneno con el cual había estado impregnado el puñal, estaba haciéndole muchos estragos en su cuerpo. Sabía que necesitaba un tratamiento de urgencia contra la infección o de lo contrario acabaría muerta.

            Duminólix se quedó quieto asimilando las palabras de la mujer y tuvo que admitir que tenía razón. Hasta el momento su alumno había estado varios pasos por delante de todos ellos. Estaba jugando un juego a gran escala. Si quería conseguir atraparle debía conseguir alguna ventaja. En este caso el sombra que tenía ante sí. Por el momento era el único ser en “vida” que había estado en contacto directo con Saxtris. Toda la información que pudiera darles sería de gran ayuda.

            —Muy bien. —Bajó su arma aunque siguió manteniendo su gokui envuelto en ella—. Sé que todo esto te ha sido impuesto así que es hora de que intentes expiar lo que has hecho, antes de ser juzgado por los Dioses.

            MacFinn se derrumbó, exhausto. No podía creerse que le estuvieran ofreciendo la posibilidad de expiar lo que había hecho. Aunque había sido controlado por alguien, había sido su decisión de convertirse en un sombra lo que había propiciado toda aquella situación, así que debía asumir parte de la culpa.

            Nada más recibir el golpe del druwide, había notado cómo la mano invisible del ser oscuro que le había estado controlando, se había esfumado, por lo tanto había llegado el momento de contar todo lo que había hecho a partir de su muerte.

            —Bien… Todo comenzó cuando…

*Abred: Región del Otro Mundo, regida por el Dios Mider, donde van a parar todas las almas que en vida han cometido actos oscuros e imperdonables.

*Mider: Hermano del Dios Dagda. Este Dios celta rige con mano firme la región del Otro Mundo llamado Abred.

*Padre: Refiriéndose al Dios Dagda. Considerado el primer druida que existió.

*Orden tuatha: Organización capitaneada por druwides que tienen como misión preservar la paz en todo el planeta Bíroc.

Luna Sullyr.

Anuncios

Querido amor, por Andrea Nunes

15 de febrero de 2015

Querido amor:

Te echo de menos… No creía que fuese posible sentir tal añoranza. El tiempo que hemos compartido se ha evaporado ante mis ojos y ya solo habita en mi memoria. Ocupo mis días, trato de disfrutar, de llenar el abismo que abrió aquel primer beso, y no logro más que engañarme a mí misma, y engañarte a ti, porque te pongo mi mejor cara, y no es más que una máscara. No tenerte me quema por dentro, me abrasa, como si un ser hambriento estuviera volviéndose loco en mi interior.

Anoche, antes de dormirme, cuando estaba en ese estado de semiconsciencia en el que los sueños se mezclan con los pensamientos y las fantasías, sentí que estabas en mi cama y me abrazabas por la espalda, luego me besabas el hombro. Tal era la fuerza con la que te deseaba ahí, que pude apreciar tu olor, tu piel suave… me estremecí, se me erizó el vello de la nuca. Y en un instante, como si una daga invisible hubiese cortado el hilo del sueño, salí bruscamente de mi letargo, cayendo de nuevo en la realidad de mi cuarto solitario.

Es un dolor cruel y despiadado, amante de la tristeza. Pasean ambos siempre de la mano, regodeándose en el sufrimiento del desamor. Llegan juntos, sin previo aviso, y el único modo de espantarles es con el llanto. Las lágrimas consumen  a estos amantes y limpian el suelo que han pisado.

Trato de buscar mi redención. Pago el precio por el mal causado. He de experimentar en mis carnes el daño que he infligido y por ello cumplo mi penitencia. Un corazón roto a cambio de otro. Día a día la deuda se va reduciendo. El sabor amargo de los recuerdos se torna dulce poco a poco. Cuando cierro mis ojos para ver los tuyos, con sus infinitas tonalidades como las piedras que reflejan el sol bajo el agua cristalina de un manantial, mi corazón se serena  y mis labios se curvan en una sonrisa apacible llena de amor. Inmortalizo tu mirada de niña traviesa, tus juegos, tu ternura. Te siento cerca y te sigo añorando, pero encuentro tu alma tranquila y la mía se calma también.

Y tal vez, solo tal vez, algún día te haga llegar mis cartas y tú quieras volver a saber de mí.

Siempre tuya,

                        Eleanor

 

Andrea Nunes. España.

 

Otras publicaciones de la misma autora:

Nuestro primer beso                 El fruto prohibido            Fábula: La Garza que quería ser flamenco

La novela de 1910 que predijo la era de Internet

La novela de 1910 que predijo la era de Internet

(Del blog Letras Inquietas)

El mundo futurista retratado por el escritor británico Edward Morgan Forster en su cuento de ciencia ficción La máquina se detiene (1909) resulta inquietantemente familiar.

Las personas se comunican entre sí a través de pantallas, las interacciones cara a cara se han convertido en algo extraño, y el conocimiento y las ideas se comparten a través un sistema que vincula cada hogar.

Pero ese mundo no fue imaginado por un escritor contemporáneo, sino por un autor más bien conocido por sus novelas sobre clases sociales e hipocresía, como “Una habitación con vistas” (1908), “Howard´s end” (1910) —también conocida en español como “Regreso a Howard´s End” o “La mansión”— o “Pasaje a India” (1924).

“E.M. Foster predijo la era de internet en una época en la que la radio todavía no era un fenómeno de masas.”

Neil Duffield, dramaturgo

“La máquina se detiene” fue la única incursión de E.M. Forster en la ciencia ficción. Aunque si la hubiera escrito hoy día tal vez ya no se trataría de pura fantasía.

Una máquina omnipresente

NOVELA

La novela relata la historia de una madre y un hijo —Vashti y Kuno— que viven en un mundo postapocalíptico en donde la gente vive en cápsulas individuales subterráneas, descritas como “celdas de abejas”, y cubren sus necesidades gracias a una máquina que lo abarca todo.

Se trata de un mundo en el que viajar no es muy habitual, los habitantes se comunican a través de pantallas de video y la gente se ha vuelto tan dependiente a la Máquina que han comenzado a adorarla como si se tratara de un ser viviente.

Neil Duffield, quien adaptó la historia para el escenario del Teatro Real de York (Reino Unido) dice que resulta “bastante extraordinario” la tecnología moderna que predice la obra y cómo analiza los efectos que esta tendrá en los usuarios.

“Forster predijo con impresionante precisión el efecto que la tecnología tendría en nuestras relaciones personales.”

Neil Duffield, dramaturgo

“E.M. Forster predijo la era de internet en una época en la que la radio todavía no era un fenómeno de masas”.

“Habría parecido muy descabellado en ese momento, cuando la gente ni siquiera usaba teléfonos. Y eso lo hace más relevante ahora que en su época; estaba anticipando tecnologías como internet y Skype“, dice Duffield.

“Y predijo con impresionante precisión el efecto que la tecnología tendría en nuestras relaciones personales, en nuestros cuerpos y en nuestra filosofía y cultura”.

“Es una advertencia para nuestros días sobre todo a lo que nos estamos exponiendo”, sentencia el dramaturgo.

Esclavos de la tecnología

La directora de la obra, Juliet Forster (que aunque comparte apellido no tiene relación con el autor), fue quien presentó la obra a Duffield para que la adaptara al teatro.

Forster dice que se sintió cautivada por la novela a fines de la década de 1980 y “año tras año, gana más relevancia”.

Predijo toda esa tecnología, y cómo los humanos reaccionamos a ella; eso es lo que me fascina“, admite.

“Plantea la pregunta sobre cuán lejos vamos a llegar para que la tecnología sea en lo que confiamos para funcionar.”

Juliet Forster, directora de la obra

“E.M. Forster tenía un enorme conocimiento sobre la naturaleza humana y sobre cómo nos adaptaríamos y perderíamos parte de nosotros mismos a través de la tecnología”.

novela 1

“Plantea la pregunta sobre cuán lejos vamos a llegar para permitir que la tecnología sea en lo que confiamos para funcionar”.

Howard Booth, de la Universidad de Manchester, experto en la obra de Forster, asegura que aunque la historia es fascinante, sus ideas sobre la naturaleza humana son más importantes que las predicciones tecnológicas.

“La gente lo lee y dice: ‘Mira, hubo alguien que hace más de 100 años imaginó el mundo de internet y los celulares inteligentes y muchos de los problemas a los que nos enfrentamos por vivir inmersos en la tecnología y no prestar atención al mundo que nos rodea‘”.

“Forster no fue un gran futurólogo —la tecnología de “La máquina se detiene” no se parece tanto a nuestra tecnología de hoy día—, pero sí comenzó a ver los problemas que esta acarrearía, y que lo que está ahí para, supuestamente, ayudarnos a desarrollar ciertas tareas puede convertirse en algo que necesitamos para vivir y de lo que no podemos prescindir”.

Temas recurrentes

Duffield está de acuerdo en que el interés real de la historia radica en lo que revela sobre la naturaleza humana.

“Es una historia muy personal. Solo hay dos personajes principales, una madre y su hijo, que se comunican a través de lo que hoy conocemos como Skype“, dice Duffield.

“Eso es fundamental en la historia, la relación entre ambos, y lo verdaderamente genial de la obra es cómo logra explorar el impacto en la sociedad de este tipo de tecnlogía tan solo a través de dos personajes“.

Según Julie Forster, “la relación entre lo material y lo espiritual” se vincula con otras obras más conocidas del autor.

“El drama entre restricción y libertad; la búsqueda de un equilibrio entre la naturaleza física y espiritual; la necesidad de conectar con todas las clases sociales y pueblos. Todas esas cosas las encuentras en su obra pero escritas de manera completamente diferente”, dice Forster.

De acuerdo con Booth, el cuento de ciencia ficción de E.M. Forster, que tiene 12.000 palabras, “es bastante similar a muchas de sus historias cortas, que a menudo contienen un elemento de fantasía“.

“Solía escribir cuentos con tintes de ficción. En “El ómnibus celestial” (1911), por ejemplo, se imagina ascendiendo hacia el cielo y encontrándose con otros escritores”, explica el académico.

Mundo maquinal

Booth también tiene una respuesta a por qué Forster decidió escribir una historia de ciencia ficción.

La Máquina se Detiene habla sobre personas que pierden la conexión con la vida y con el mundo que les rodea.”

Howard Booth, Universidad de Manchester

“Hay varias cosas que que están llegando a un punto crítico en 1908. Una es que Forster estaba pensando más en religión; no en cristianismo ortodoxo, sino en unsentido espiritual, de contacto con el mundo natural. Él cree que las cosas en la vida moderna cada vez van más por ese camino”.

“Y esos problemas de la vida moderna también estaban impidiendo que las personas conectaran entre sí“.

“También es una reacción a una visión eufórica sobre la ciencia y el progreso que, junto a otros escritores de su época, asocia especialmente a H.G. Wells”.

El académico destaca “un hito muy específico” que ocurrió ese mismo año: el aviador francés Henri Farman, “la primera persona en manejar una nave más pesada que el aire (no un globo aerostático o un dirigible) y hacer un recorrido y aterrizaje”.

“A diferencia de los hermanos Wright, que despegaron y se chocaron contra el suelo, esa fue la primera vez que alguien probaba que se podría viajar por el aire y hacer volar una aeronave”.

“Puede que eso no parezca gran cosa para nosotros, pero para Forster sugería que estábamos al borde de un mundo maquinal”.

“Temía que las máquinas se hicieran con el control y de eso habla ‘La máquina se detiene’: de personas que pierden la conexión con la vida y con el mundo y que viven a través de las máquinas”.

Puedes ver el post original en Letras Inquietas

Guardián de lápidas, por Mónica Olivares

Guardián de lápidas 

 

“Mis puertas se abrieron,

al club de los olvidados di la bienvenida

sus cuerpos arrojados

al aposento perdido

cementerio sin nombre.

 Injusticias

caen todos los días.”

Mónica Olivares. México.

Otras publicaciones de la misma autora:

Reflexiones tardías                         Caídas nocturnas                       Murmullos del viento

Tu guardián, tu guerrero; por Ángel Gabriel Luz

Tu guardián, tu guerrero

Siglo tras siglo, donde un segundo
es una eternidad y la eternidad es
un vasto espacio, regido por tiempos
efímeros que se ralentiza al contacto
con tus dedos, me haces despertar
en tu mundo, en busca de ti,
en busca de mí.

Camino en tu universo, plagado
de pesares y desdichas,
de amores rotos y perdidos que
como puñales siguen hiriendo,
tu alma pura y virgen.

¡Yo soy tu guardián!,
¡yo soy tu guerrero!,
¡yo soy tu ángel oscuro!,
el que habita en tu infinito.

Y aunque no he podido evitar tus desgracias
porque tu destino tú lo escribes
Soy el que te carga,
el que cura tus heridas.
el que te reconforta en tus sueños,
el que siempre estará contigo,

aunque tú nunca me sientas…

En la gran inmensidad de tu mente
vago como sombra,
quiero ser un pensamiento
que alimente una idea,
que se transforme en palabra y
la palabra en un cuerpo,
para yo habitar tu mundo
y caminar junto a ti
porque no quiero más eternidad,
que la que me dan tus besos,
que la que me da, todo el conjunto,
de placeres divinos
que emanan de tu alma…

Ángel Gabriel Luz. El Salvador.

tÚ GUARDÍAN, TÚ GUERRERO

Otras publicaciones del mismo autor:

Muerde mis sueños                           Aves negras                     Caminantes en mi alma

¿Junto o separado? (II)

Enseguida y en seguida

Aunque es preferible usar la forma separada (en seguida), ambas son correctas y significan lo mismo: A pesar de mudarse y cambiar de colegio, hizo amigos nuevos en seguida.

Adonde y a donde

Adonde y a donde se pueden emplear de manera indistinta: El pueblo a donde / adonde voy es muy tranquilo.

Lo mismo sucede con los interrogativos a dónde y adónde, que deben escribirse con tilde, pero también son intercambiables. Aprovechamos para indicar que dónde y adónde deben acentuarse siempre que sean interrogativos o exclamativos (también de manera indirecta, aunque no esté expresamente marcado con los signos de interrogación o exclamación): No sé muy bien dónde vive. / ¿Dónde vive? / ¡Dónde hemos ido a parar!

Pero del mismo modo que a veces encontramos una pregunta indirecta sin signos de interrogación, en ocasiones sucede lo contrario, nos topamos con un donde no interrogativo entre signos de interrogación: ¿Hay muchos parques donde tú vives? (Aquí no preguntamos dónde vives, preguntamos por los árboles, y donde podría ser reemplazado por “allí” o “en el lugar en que”). Esta misma regla nos sirve para cuándo/cuando (¿Cuándo vienes? / No sé cuándo iré / Cuando quieras puedes venir), qué/que (¿Qué haces? / Me preguntó qué hacía / Lo que hagas es asunto tuyo) y cómo/como (¿Cómo estás? / Él sabe cómo estoy / ¡Cómo corre! / Como tú no venías, me fui).

Entorno y en torno

En torno significa “acerca (de)”, “alrededor (de)”, “aproximadamente” o  “en relación (con)”: Ella miró en torno reconociendo el paisaje. / Los niños se arremolinaban en torno a la mesa. /Sucedió en torno al año 2000. / Hubo muchas especulaciones en torno a este asunto.

Entorno significa “ambiente”: Se sentía muy vulnerable fuera de su entorno habitual.

 Apenas y a penas

Como adverbio, apenas significa “difícilmente”, “casi no”. Aunque también es correcto escribir a penas, es menos frecuente y desaconsejable, por lo que la Real Academia recomienda escribir siempre apenas: Es un chico muy callado, apenas habla.

A parte y aparte

A parte solamente aparece como combinación de la preposición a y el sustantivo parte: Así no llegaremos a parte alguna.

En el resto de casos, aunque puede tener diferentes significados, siempre se escribe junto. Por ejemplo, como adjetivo significa “diferente” o “singular”: Este chico es un caso aparte. Como adverbio tiene el significado de “en otro lugar”, “por separado”: Dejaron los juguetes aparte y se pusieron a estudiar. Y como sustantivo, puede significar, entre otras acepciones, una conversación privada que mantienen dos o más personas, al margen de otras que se hallan en el mismo lugar: Juan, en un aparte, le contestó que no iría de ninguna manera. 

A gusto y agusto

“Agusto” no existe, así que siempre debemos escribirlo separado: Me siento muy a gusto con mi familia.

Por otra parte, no está demás aprovechar para comentar la diferencia entre “a mi gusto” (significa según mi deseo) y “para mi gusto” (significa “en mi opinión”), que en algunos casos se confunde: Él siempre quiere que se hagan las cosas a su gusto / Para mi gusto, creo que podría haberlo hecho mejor.

Andrea Nunes. España.

 

Otras publicaciones que podrían interesarte:

¿Junto o separado? (I)

El uso de las palabras

¿Viniste o vinistes? ¿Había o habían? ¿Hecho o echo?

Reflexiones tardías, por Mónica Olivares

Reflexiones tardías

El sol dejará de existir sobre nuestros cuerpos,

el calor en hielo se transforma,

la llama se apaga,

como el primer pleito de los enamorados,

a las 6pm la puesta del último rayo se habrá esfumado,

tu piel sentirá el frío cosquillar a aquellas que fueron mejillas

tus ojos sin lágrimas, ni siquiera servirán para saciar la sed de los gusanos,

 olvidarán tu aroma,

la calidez de un domingo por la mañana,

tus abrazos en la madrugada,

solo es olvido tu calor

y mi tranquilidad el canto tardío

en un hospital.

Mónica Olivares. México.

Otras publicaciones de la misma autora:

Diario de un occiso                          Apariciones                   Pesadillas

¿Junto o separado? (I)

Porqué, porque, por qué y por que

Porqué significa “causa”, “motivo” o “razón”: No entiendo el porqué de su actitud.

Por qué tiene significado interrogativo: ¿Por qué dices eso?

Sin embargo, no siempre va entre signos de interrogación, pues también puede formar parte de una pregunta indirecta: Me preguntó por qué dije eso. O: No entiendo por qué dices eso.

Porque equivale a “ya que”, “puesto que”, “dado que”: He llegado tarde porque he perdido el autobús.

Por que es la combinación de la preposición por y el pronombre de relativo que. Se reconoce fácilmente porque se puede intercalar un artículo en el medio: Ese es el motivo por (el) que no puedo ir. En algunos casos también puede tratarse de la preposición por que exigen ciertos verbos y la conjunción que: Se preocupa por que no te pase nada (Preocuparse por algo).

Sobre todo y sobretodo

Sobre todo significa “principalmente”, “especialmente”: Me encanta la mermelada, sobre todo la de frutos rojos.

Sobretodo es una prenda de vestir similar a un abrigo o gabardina: Albert Camus posa con el cuello del sobretodo levantado para enfrentar el frío parisino.

Sino y si no

Si no es la combinación de la conjunción si, que introduce una oración condicional, más una negación: Si no quieres venir conmigo, iré yo solo.

Sino tiene varios significados, por lo que lo más sencillo es pensar si se trata de una condición (en ese caso se escribiría separado) y si no es así, se escribirá siempre junto.

Se puede utilizar para contraponer una frase afirmativa a otra negativa anterior: No sentí pena, sino alivio.

También se puede emplear para añadir algo a una primera frase: No solo vino Pedro, sino también toda su familia e incluso unos amigos del barrio.

Además, sirve para denotar excepción o la idea de “solamente”: No lo sabe nadie, sino tú.

A sí mismo, así mismo y asimismo

A sí mismo es la combinación de la preposición a, el pronombre reflexivo y el adjetivo mismo, y admite variación de género y número (a sí mismos, a sí misma, a sí mismas):Se dijo a sí mismo que debía quedarse donde estaba.

Así mismo y asimismo se pueden usar de manera indistinta cuando significa “también” o “además”, para relacionar conceptos o mostrar semejanza: Le informó asimismo (o así mismo) de cuál había sido la causa de la derrota.

Así mismo también puede ser la combinación del adverbio así y del adjetivo mismo. En este caso puede omitirse, tan solo tiene un valor de refuerzo o énfasis: Lo hizo así (mismo).

Andrea Nunes. España.

Otras publicaciones que podrían interesarte:

¿Viniste o vinistes? ¿Había o habían? ¿Hecho o echo?

El uso de las palabras

Signos de puntuación