Taller literario de junio

Después de varios meses sin talleres, volvemos a la carga con nuestro primer taller de junio. Así que no lo dudéis, el plazo queda abierto, y podéis empezar a enviar vuestros textos desde este mismo instante. Los premios se pueden consultar al final de la entrada. junio

Los temas con los que podéis participar en esta ocasión, como de costumbre, están relacionados con la celebración de 3 días internacionales:

  1. Día Mundial del Medio Ambiente (que se celebra el 5 de junio)
  2. Día Mundial del Refugiado (el 20 de junio)
  3. Día Internacional del Orgullo LGTB (el 28 de junio)

Los textos se irán publicando a medida que los vayamos recibiendo, por lo que cuanto antes los enviéis, más tiempo tendréis para recibir críticas y votaciones. El plazo se cerrará el 30 de junio a medianoche, y se comunicarán los resultados el día 1 de julio.

Las reglas para participar son las habituales:

  1. Cada autor puede participar con un solo texto por tema.
  2. Cada autor que participe debe, además, comentar como mínimo dos textos de los demás participantes y votar al menos a uno de ellos con un Me gusta.
  3. Vale cualquier género, mientras se adapte a la temática de cada propuesta (en este caso, el medio ambiente, los refugiados, y el colectivo LGTB) : poesía, relato, cuento, ensayo…
  4. Los propios participantes, Paréntesis y cualquier lector que lo desee, comentarán los textos, aportarán sus opiniones y correcciones y votarán (el voto será válido con un “me gusta” en la publicación). Por lo tanto, los propios participantes serán a la vez escritores y lectores, y se convertirán en jueces. El texto con más “me gusta” y mejores críticas, será el ganador.
  5. Para que os resulte más sencillo acceder a todos los textos participantes en el taller, podréis encontrarlos en la pestaña Talleres de escritura, dentro de las categorías Miscelánea y Concursos literarios.
  6. El premio será un libro digital (en formato ePub) a elegir entre los siguientes:

  • Yo, Robot, de Isaac Asimov

  • El plan infinito, de Isabel Allende

  • El príncipe destronado, de Miguel Delibes

  • Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano

  • El lobo-hombre y otros cuentos, de Boris Vian

Para participar tenéis que enviar vuestro texto en formato Word o similar a parentesissite@gmail.com. No olvidéis incluir:

  1. El título de vuestro texto.
  2. El nombre con el que queréis firmar y vuestra nacionalidad.
  3. Una foto o dibujo que acompañe a vuestro texto (opcional)
  4. Cada participante podrá presentar un máximo de un texto por tema. No olvidéis indicar el tema para el cual os presentáis.

¡Mucha suerte a todos, esperamos vuestros textos y comentarios!

Errores comunes en la lengua española

Hablar y escribir bien no es tan fácil, y en ocasiones, los propios medios de comunicación contribuyen a sembrar la confusión y normalizar errores. Ya vimos algunos ejemplos en el post El uso de las palabras, y hoy vamos a continuar con algunas palabras y expresiones que se usan incorrectamente con mucha frecuencia, incluso a veces por escritores, traductores y periodistas.

¿Alimentario o alimenticio?

Es harto común ver frases como esta: «Investigan una posible intoxicación alimenticia en la Base Militar de Cerro Murciano». En esta ocasión se trata del titular de una noticia publicada en el ABC Andalucía, por lo que es probable que tengamos tendencia a dar por hecho que no contiene errores.

Sin embargo, alimentario significa perteneciente o relativo a la alimentación, como industria alimentaria o cadena alimentaria. Alimenticio significa que alimenta o tiene la propiedad de alimentar, por lo que una intoxicación, en ningún caso puede ser alimenticia, sino intoxicación alimentaria. Un buen uso de esta palabra es, por ejemplo, el siguiente: «La jalea real tiene un alto poder alimenticio y energético».

Tal es así que…

«Tal es así que los derechos económicos, sociales y culturales son exigibles inmediatamente ante autoridades judiciales.» (Comisión Interamericana de Derechos Humanos)

Esta expresión tan extendida no se considera correcta. Debería usarse en su lugar la variante tan/tanto es así que. Por ejemplo: «Tan es así que los resultados pueden facilitar la detección en los pacientes con más riesgo de padecer estos tumores».

Se trata de…

Esta expresión es impersonal, por lo que debe usarse sin sujeto, pero aún así es habitual ver y escuchar en los medios frases como «El agresor se trata de un hombre de 25 años de edad» (Azteca Noticias). Lo correcto en este caso sería utilizar el verbo ser (El agresor es un hombre de 25 años de edad), o reformular la frase omitiendo el sujeto.

¿Digresión o disgresión?

Disgresión no existe, por lo tanto, el uso correcto es digresión, que significa ruptura del hilo del discurso con algo vagamente relacionado. Aunque, una vez más, abundan los ejemplos del mal uso de esta palabra: «Así que permitirá el lector que abordemos ahora esta tarea: no es una disgresión, como alguno podría suponer…» (Una lengua para Babel: La nueva imagen del mundo)

¿Andrógino o andrógeno?

Andrógino se aplica a una persona que presenta rasgos externos que no se corresponden definidamente con los de su propio sexo, mientras que andrógeno es la hormona que induce la aparición de los caracteres sexuales secundarios masculinos. En esta web de moda y entretenimiento, Bezzia, vemos cómo se confunde el término: «La ambigüedad y el look andrógeno están de moda».

Idiosincrasia, idiosincracia, ideosincrasia…

La opción correcta es idiosincrasia, a pesar de los siguientes ejemplos de mal uso: «… deberíamos tener la forma o la idea, a través de la idiosincracia, de cómo es el jugador mexicano…»  (Diario Marca); «A Cunqueiro, más que los detalles, le interesa la ideosincrasia que los produce» (Las siete vidas de Álvaro Cunqueiro: cosmovisión, codificación y significado en la novela).

¿Hasta qué punto crees que estos errores pasan desapercibidos?

Andrea Nunes. España.

Otras publicaciones que podrían interesarte:

¿Junto o separado? (I)                                    ¿Junto o separado? II

 

La palabra que no se puede escribir

Publicado originalmente en Un Arácnido Una Camiseta

El bug del español: una palabra que no se puede escribir

Hace unos días le hice una consulta a la RAE, ¿cómo se escribe el imperativo de salirle? Su respuesta fue la siguiente:

En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:
La interpretación forzosa como dígrafo de la secuencia gráfica ll en español hace imposible representar por escrito la palabra resultante de añadir el pronombre átono le a la forma verbal sal (imperativo no voseante de segunda persona de singular del verbo salir), oralmente posible si, por ejemplo, ordenáramos a alguien salir al paso o al encuentro de otra persona aludida con el pronombre le: [sál.le al páso], [sál.le al enkuéntro].Puesto que los pronombres átonos pospuestos al verbo han de escribirse soldados a este, salle daría por escrito salle, cuya lectura sería forzosamente [sá.lle], y no [sal.le].

Hemos topado, por tanto, con el que quizá sea el único bug de la ortografía española. Una palabra que existe gramaticalmente y se puede pronunciar, y que sin embargo no se puede escribir. ¿En la siguiente ortografía de la RAE incluirán alguna solución para esto? ¿Quizá un guión?

Textos solidarios

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Probablemente muchos de vosotros ya conoceréis este proyecto, pero quiero compartirlo igualmente, por si acaso hay aún algún despistado como yo, que me enteré hace muy poquito, aunque justo a tiempo.

Este proyecto solidario consiste en la publicación de un libro con poesías, relatos, cuentos, ilustraciones y fotografías de carácter social, cuyos autores cederán a modo de colaboración. Todos los ingresos que se obtengan de su venta serán destinados a Médicos sin Fronteras.

Sé que es un poco tarde, pero el plazo para enviar un granito de arena está abierto hasta el día 31. Puede que ya no os dé tiempo a crear nada, pero tal vez alguien tenga algo terminado que pueda encajar con la idea de los textos solidarios y, si no, siempre será bienvenido un gesto que ayude a la promoción de este proyecto. Además, una vez recibidas todas las colaboraciones, también será necesaria una labor de maquetación, corrección, etc., y puede ser otra forma muy importante de colaborar.

En el blog Scripto podéis consultar las bases generales para participar, así como otra información útil e interesante sobre este libro en ciernes, que llevará el título El mundo en tus manos.

Laskar Pelangi, por Andrea Nunes

La Tropa del Arcoíris (Laskar Pelangi) está formada por un grupo de diez niños extraordinarios que, a pesar de vivir en la zona más pobre de la isla de Belitung, Indonesia, tienen el valor de enfrentarse a la sociedad en la que viven y luchar en favor de su educación. Esta novela comenzó como un gesto de agradecimiento a Bu Mus, la valiente maestra que se desvivió por ellos. Uno de sus alumnos, Ikal (Andrea Hirata), le escribió este libro cuando creció, porque se lo había prometido, y el resultado fue una historia de lucha por valores universales que logró trascender más allá de Indonesia y llegar a los corazones de miles de lectores.

laskar-pelangi

La lectura de La Tropa del Arcoíris me ha impactado, me ha emocionado, me ha enfadado, me ha entristecido, y me ha hecho reír y soñar. Con los cambios que está sufriendo nuestra sociedad respecto a la educación, a las relaciones familiares y a cómo crecen los niños, me parece de especial relevancia esta historia real. En ella, dos maestros se hacen cargo de una escuelita en medio de la nada, semiabandonada por el gobierno indonesio, cuyos alumnos son marginados y discriminados por la pobreza en la que viven, de quienes nadie espera nada y, según opinan todos, no tienen futuro. Pero estos dos maestros, Pak Harfan y Bu Mus, se dedican con pasión y devoción a su trabajo, a pesar de ser pobres ellos también y de tener que pluriemplearse para poder sobrevivir. Son profesores que adoran a sus niños, creen en ellos y les dan alas para ser quienes deseen ser. Y estos niños, a su lado, aprenden a leer y a escribir, aprenden historia, geografía, matemáticas y música, pero también aprenden a soñar. Descubren que su destino no está escrito, que pueden cambiarlo, y que tienen derecho a ser algo más en la vida. Pak Harfan y Bu Mus se enorgullecen de ser lo que son, se enorgullecen de sus alumnos y, a su vez, logran que ellos se enorgullezcan también de ser los alumnos de la pequeña escuela de la Muhammadiyah. En este contexto se pone de manifiesto el valor real de la educación, el placer de aprender, de adquirir una cultura, un pensamiento crítico, y la capacidad de crear y soñar. Una de las reflexiones de Ikal cuando crece, es precisamente esta, la capacidad de valorar tu educación; se enfurece cuando ve cómo hijos de familias con dinero tiran por la borda sus estudios por pereza, aburrimiento, rebeldía u otras banalidades, y recuerda lo difícil que lo tuvieron él y sus amigos. También recuerda cómo iban a clase, algunos de ellos descalzos, otros con sandalias hechas de neumáticos; siempre les faltaban botones a las camisas; casi no tenían libros, ni cuadernos, ni material escolar en general. Y recuerda también algún encuentro con estudiantes de la PN, la escuela privada a la que iban los niños de buenas familias; lo impecables que iban, la cantidad de cosas que tenían… Recuerda que para estos niños, y para sus profesores, parecían primar los resultados, los números impresos sobre el boletín de notas, el prestigio y la reputación. En cambio, la Tropa del Arcoíris no tenía que preocuparse por su reputación porque era prácticamente inexistente…

Si pensamos en la relación habitual que tienen hoy en día los profesores con sus alumnos y, a la vez, la relación que tienen ambos con la educación en sí, veremos mejoras respecto a lo que era antes, pero por otro lado también vislumbraremos un cierto retroceso en otros aspectos. Esta novela nos invita a reflexionar sobre el espíritu humano en la educación y otros ámbitos de la vida y la sociedad. Se la recomiendo a todo aquel que no la conozca, especialmente a quienes se dedican a la docencia, y os animo a participar con vuestros comentarios sobre el modelo de educación actual, y sobre las desigualdades educativas que, en pleno siglo XXI, todavía existen y golpean a quienes tienen menos recursos.

la-tropa-del-arcoc3adris“La suerte, el esfuerzo y el destino son como tres montañas azules que acunan a la humanidad. Estas montañas conspiran entre sí para crear el futuro, y resulta difícil entender cómo obran en conjunción. […] lo que sí sé a ciencia cierta y a partir de mis experiencias en aquella escuela tan humilde es que una vida de esfuerzo es como coger fruta de un cesto con una venda en los ojos: sea cual sea la fruta que acabemos cogiendo, al menos tendremos fruta.”

(Andrea Hirata, La Tropa del Arcoíris)

Otras publicaciones de la misma autora:

Un asalto a la cultura             Palibrio y sus estafas                 ¿Junto o separado?