Taller literario de junio

Después de varios meses sin talleres, volvemos a la carga con nuestro primer taller de junio. Así que no lo dudéis, el plazo queda abierto, y podéis empezar a enviar vuestros textos desde este mismo instante. Los premios se pueden consultar al final de la entrada. junio

Los temas con los que podéis participar en esta ocasión, como de costumbre, están relacionados con la celebración de 3 días internacionales:

  1. Día Mundial del Medio Ambiente (que se celebra el 5 de junio)
  2. Día Mundial del Refugiado (el 20 de junio)
  3. Día Internacional del Orgullo LGTB (el 28 de junio)

Los textos se irán publicando a medida que los vayamos recibiendo, por lo que cuanto antes los enviéis, más tiempo tendréis para recibir críticas y votaciones. El plazo se cerrará el 30 de junio a medianoche, y se comunicarán los resultados el día 1 de julio.

Las reglas para participar son las habituales:

  1. Cada autor puede participar con un solo texto por tema.
  2. Cada autor que participe debe, además, comentar como mínimo dos textos de los demás participantes y votar al menos a uno de ellos con un Me gusta.
  3. Vale cualquier género, mientras se adapte a la temática de cada propuesta (en este caso, el medio ambiente, los refugiados, y el colectivo LGTB) : poesía, relato, cuento, ensayo…
  4. Los propios participantes, Paréntesis y cualquier lector que lo desee, comentarán los textos, aportarán sus opiniones y correcciones y votarán (el voto será válido con un “me gusta” en la publicación). Por lo tanto, los propios participantes serán a la vez escritores y lectores, y se convertirán en jueces. El texto con más “me gusta” y mejores críticas, será el ganador.
  5. Para que os resulte más sencillo acceder a todos los textos participantes en el taller, podréis encontrarlos en la pestaña Talleres de escritura, dentro de las categorías Miscelánea y Concursos literarios.
  6. El premio será un libro digital (en formato ePub) a elegir entre los siguientes:

  • Yo, Robot, de Isaac Asimov

  • El plan infinito, de Isabel Allende

  • El príncipe destronado, de Miguel Delibes

  • Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano

  • El lobo-hombre y otros cuentos, de Boris Vian

Para participar tenéis que enviar vuestro texto en formato Word o similar a parentesissite@gmail.com. No olvidéis incluir:

  1. El título de vuestro texto.
  2. El nombre con el que queréis firmar y vuestra nacionalidad.
  3. Una foto o dibujo que acompañe a vuestro texto (opcional)
  4. Cada participante podrá presentar un máximo de un texto por tema. No olvidéis indicar el tema para el cual os presentáis.

¡Mucha suerte a todos, esperamos vuestros textos y comentarios!

Taller literario de agosto

Después de dos semanas de vacaciones, ya estamos de vuelta con la propuesta de taller para este verano. En esta ocasión, tenéis todo el mes de agosto para participar, hasta el día 31 incluido, y podéis empezar a enviar vuestros textos desde este mismo instante.

taller literario agosto 1

Los temas con los que podéis participar en esta ocasión son muy variados y, como de costumbre, están relacionados con la celebración de días internacionales:

  1. El verano (este tema es muy amplio, vale cualquier cosa que se os ocurra)
  2. Las poblaciones indígenas (que se celebra el 9 de agosto)
  3. La lucha de la mujer en Sudáfrica y Namibia (también el 9 de agosto)
  4. Las víctimas del Estalinismo y el Nazismo (el 23 de agosto)
  5. El comercio de esclavos y su abolición (también el 23 de agosto)
  6. Contra los ensayos nucleares (el 29 de agosto)

 

Las reglas para participar son las habituales:

  1. Cada autor puede participar con un solo texto por tema.
  2. Cada autor que participe debe, además, comentar como mínimo dos textos de los demás participantes y votar al menos a uno de ellos con un Me gusta.
  3. Vale cualquier género, mientras se adapte a la temática de cada propuesta: poesía, relato, cuento, ensayo…
  4. Los propios participantes, Paréntesis y cualquier lector que lo desee, comentarán los textos, aportarán sus opiniones y correcciones y votarán (el voto será válido con un “me gusta” en la publicación). Por lo tanto, los propios participantes serán a la vez escritores y lectores, y se convertirán en jueces. El texto con más “me gusta” y mejores críticas, será el ganador.
  5. Para que os resulte más sencillo acceder a todos los textos participantes en el taller, podréis encontrarlos en la pestaña Talleres de escritura, dentro de las categorías Miscelánea y Concursos literarios.
  6. El premio será un libro digital (en formato ePub) a elegir entre los siguientes:
  1. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.
  2. El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde.
  3. La verdad de las mentiras, de Mario Vargas Llosa.
  4. El baile de la Victoria, de Antonio Skarmeta.
  5. El guardián entre el centeno, de Jerome David Salinger.

talleer literario agosto 2

Para participar tenéis que enviar vuestro texto a parentesissite@gmail.com. No olvidéis incluir:

  1. El título de vuestro texto.
  2. El nombre con el que queréis firmar y vuestra nacionalidad.
  3. Una foto o dibujo que acompañe a vuestro texto (opcional)
  4. Cada participante podrá presentar un máximo de un texto por tema. No olvidéis indicar el tema para el cual os presentáis.

¡Mucha suerte a todos, esperamos vuestros textos y comentarios!

 

RETO: Jugando con las palabras. Resultados

La semana pasada, propuse un juego: escribir un texto corto con una lista de palabras, sin poder cambiar ninguna de ellas, ni en género ni en número (aunque alguno ha hecho una pequeña trampa). La lista es la siguiente:

  1. Manager
  2. Autodidacta
  3. Huéspeda
  4. Champús
  5. Fracs
  6. Aguanieve
  7. Cabra montés
  8. Azúcar
  9. Aledaños
  10. Contratos basura
  11. Pósteres
  12. Pus

Además de mi propia participación, podréis leer las tres que he recibido, de Mónica Olivares, Luna Sullyr y Cabecitaloca. ¡Muchas gracias por haber participado!

Soy un tipo horrible, por Andrea Nunes

Soy un tipo horrible, lo sé.  Suelo perder la cabeza inevitablemente por toda mujer guapa, sin pensar siquiera en las consecuencias. Esta vez se trata de la preciosa sobrina de un amigo de Lyon que, como la mayoría de mis amigos manager, es avaricioso y superficial.

 La joven solo habla francés, aunque está empezando a aprender español de manera autodidacta, lo cual la hace más encantadora aún. Se llama Sophie, y será mi huéspeda durante unos días. Hace anuncios para televisión, casi siempre de champús, y ha venido a Barcelona para presentarse a un casting al que todas las chicas deben ir vestidas con fracs y bailar bajo un aguanieve artificial para promocionar unos elegantes paraguas. Cuando se probó el suyo y me preguntó inocentemente qué tal le quedaba, tuve que hacer verdaderos esfuerzos para decirle, simplemente, que estaba estupenda, y luego darme media vuelta y dejarla que se cambiara a solas. Me vuelve loco. Se mueve con tanta gracia y agilidad que parece una cabra montés, o no, qué digo una cabra montés, ¡una gacela!, eso es lo que parece. Ayer,  después de la comida, la vi recogiendo con la yema de los dedos el azúcar que, en lugar de ir a parar a su café, había caído en la mesa, y me pareció tan tierna e irresistible que deseé llevar a cabo la típica escena de película romántica en la que él, lleno de pasión, tira todo lo que hay sobre la mesa y la tumba a ella encima… pero, desgraciadamente, estábamos comiendo con unos amigos. Por eso me da tanto pavor quedarme a solas con ella, algo que acaba de suceder hace tan solo cinco minutos. Está sentada en el sofá, ojeando una revista distraídamente, y yo la miro con los ojos muy abiertos; con demasiada avidez, tal vez. Estoy tan nervioso que empiezo a sudar… Antes yo era un hombre atractivo, es cierto, pero ahora, pasados ya los cincuenta, estoy algo desmejorado. Sophie no tiene absolutamente ningún motivo para fijarse en mí, a sus veinte alegres años. No soy más que un ricachón acabado en los aledaños de su carrera —una carrera, además, poco memorable. Es más, lo único que he hecho durante todos estos años como manager ha sido aprovecharme de jóvenes ingenuos con demasiadas ansias de triunfar, ofreciéndoles contratos basura sin que apenas se dieran cuenta—. Me acerco a ella mientras observa los pósteres que trae de regalo la revista. En el último momento, cambio de opinión, consciente de que arruinaría su vida si lograra mis propósitos, pero entonces ella se dirige a mí y yo empiezo a temblar:

—Al fin solos… ¿Tomamos una copa juntos?

“¡Pus! ¡Pus! ¡Pus!” empiezo a gritar para mis adentros. Es asqueroso, lo sé, pero precisamente por eso me ayuda. Repito esta palabra interiormente cada vez que creo que no podré controlarme. Es una manera bastante inútil de alejar los pensamientos eróticos que ahora cruzan mi mente, pero al menos tenía que intentarlo. Sin embargo, me temo que es demasiado tarde…

Huéspeda en mi cabeza, por Mónica Olivares

Era una noche áspera, las calles oscuras, la bruma desfilaba como un ejército de fantasmas sobre la avenida, habían pronosticado aguanieve para el norte del país, pero esto era peor, porque la niebla se extendía y traspasaba las paredes, mis pasos eran lentos, me dirigía hacia el bar más cercano y al girar a la derecha acaparó mi atención un poste eléctrico, ahí estaban esos malditos pósteres deslavados, lo miré de cerca, entre sombras se distinguía su silueta bajo esa capa de moho, el contorno de su rostro seguía reluciente y esa sonrisa de azúcar sarcástica  me miraba, quería encontrarla y ahora sí me la pagaría, después de haberla llevado al éxito como su manager, aquí me encontraba vagando por los aledaños recónditos de la ciudad, con unas cuantas monedas en los bolsillos de mi viejo fracs, pateando mis penas, y  encontrándomela en medio de esta miserable  noche fría.

Ella  siempre fue una rufiana con talento, muy astuta, autodidacta y ambiciosa, pero tenía que pasarme lo peor para haberme dado cuenta, la ayudé cuando vagaba de bar en bar tocando puertas para saltar del anonimato, fue huéspeda en mi cabeza, le di todo, una habitación cálida, vestidos, champús, autos, alimento, le di todo y más lo que un ser humano ocupa para ser feliz, ahí está el verdadero error, creer en las sonrisas, eso no es bueno, porque el dolor que se oculta en ellas puede guardar temibles secretos, odio y ruines sentimientos, esa deformación en su rostro arruinó mi sonrisa.

¡Contratos basura!… debí poner especificaciones claras, ahora solo lo lamento, sigo mi paso, ahora voy rápido como una cabra montés, por un momento olvidé el frío, y el coraje deslava mis zapatos, espero que el aire cure la herida que se desprende de mi piel, el pus que corroe en mi desesperación por querer desaparecer, también quisiera perder la memoria y olvidar que gracias a mí eres famosa, yo te inventé, yo te escribí, te di un nombre, una fisonomía, yo te hice real en mis páginas, tú me perteneces.

Noche de invierno, por Luna Sullyr

El sonido de la lluvia impregna la ciudad, consumiendo su agonía.

El frío está al caer, lo noto.

En el tejado, veo como la huéspeda del sexto entra en su habitación seguida de su mánager. Pobre infeliz. Si supiera los contratos basura que siempre ofrece a sus clientes no estaría tan servicial con ese hombre. Es demasiado joven para saber cómo es el mundo. Todavía cree que hay buenas personas dispuestas a ayudarla sin dar nada a cambio.

De repente, veo cómo el hombre se pone agresivo, le rompe el vestido y la tira al suelo. Mis sentidos se activan y cojo mi arma. No obstante, en el último segundo me detengo. Quiero ayudarla, pero sé que solo tendré una oportunidad para cazar a mi objetivo. Hago acopio de todas mis fuerzas, trago las últimas gotas de mi champús y dejo que el azúcar reactive mi cuerpo, al mismo tiempo que desvío la mirada de la ventana del hotel. Infeliz chica de pueblo, nunca tuviste que sobrepasar los aledaños de esta ciudad.

Sin esperar más, el aguanieve hace su aparición.

Debo darme prisa. El tiempo se agota y mis heridas empiezan a supurar un pus equiparable a la escoria humana que estoy esperando.

Por desgracia, me cuesta concentrarme al observar los pósteres en la calle, de la actriz que está siendo violada delante de mis narices.

Mi cuerpo se desangra y recuerdo por qué estoy ahí. Cojo todo el aplomo que me queda y vuelvo a revisar los carteles de búsqueda de mi cuaderno, hasta que encuentro mi objetivo: Quinvel, la cabra montés. Nadie sabe cómo lo ha hecho, pero de un día para otro, se ha hecho con el tráfico de armas de la ciudad y no precisamente por su cara bonita. Su sobrenombre está bien puesto. El reguero de cadáveres que deja con el cráneo aplastado es kilométrico. Se comenta que tiene el cráneo tan duro como el acero. Pero eso a mí me da igual. Mi padre siempre me decía que tenía que ser autodidacta si quería sobrevivir en la ciudad y la verdad es que había aprendido rápido. Tan rápido había aprendido, que ahora no podía quedarme quieto mientras contemplaba cómo la ciudad se desangraba por culpa de esa calaña.

La media noche llega justo cuando le veo salir del club de estriptís, junto con un montón de hombres de negocios vestidos todos con fracs. Está claro que tendré que dejar que el ciego se encargue de ellos. Ahora debo centrarme en la ballena blanca.

Mientras los pequeños copitos de nieve caen en mi rostro, me ajusto el traje y me preparo para la batalla. Por fortuna, no tardo en ver cómo mi presa se separa del grupo y se aventura solo por las calles de la ciudad. Está claro que se cree el amo de todo. Qué equivocado está…

Ha llegado la hora, así que le sigo con sigilo por las azoteas y al ver que se adentra en un parque dirección a su mansión, me abalanzo sobre él.

El tipo, alto y fuerte como un elefante, me mira sin sorpresa alguna y me sonríe mientras se quita el sombrero blanco.

En mi mente solo tengo una cosa clara: arrancarle la cabeza de cuajo y dejar su cuerpo como un coladero.

Sin título, por Cabecitaloca (del blog Emociones)

Este invierno autodidacta nos dejó

Huéspeda de todo,

Como paisaje, algunos  que otros aledaños

Contratos basura llenos de pus inhumano, que salpican y hieren a la ciudadanía,

Pósteres afirmando que no hay gobierno ni mánager que nos compre a base de buenos champús,

En esta España hecha aguanieve

Que aunque nos echamos azúcar a esta vida tan amarga últimamente,

Y nos vistamos con nuestros mejor fracs y entre cabra montés,

Seguimos en la misma coordenada, con los mismos problemas, pero en situación peor…

RETO: Jugando con las palabras

Hace unos añitos, cuando era estudiante, un profesor de Lengua nos propuso un ejercicio muy común, que seguro que muchos habéis llevado a cabo en algún momento, pero este en concreto dio unos resultados más que interesantes. Se trataba, simplemente, de escribir un texto en el que figuraran una lista de palabras. Hoy, revolviendo entre trastos viejos y antiguos escritos, he encontrado este ejercicio y me ha hecho mucha gracia, tanta, que me ha apetecido compartirlo, pero no sin antes pedir a cambio vuestra participación. ¿Quién se anima?

Se trata de escribir un texto de no más de una página (entre 500 y 700 palabras, más o menos), usando todas y cada una de las siguientes palabras (tal cual salen en la lista, sin posibilidad de cambiar el género o el número, aunque pueden aparecer en el orden que queráis):

  1. Manager
  2. Autodidacta
  3. Huéspeda
  4. Champús
  5. Fracs
  6. Aguanieve
  7. Cabra montés
  8. Azúcar
  9. Aledaños
  10. Contratos basura
  11. Pósteres
  12. Pus

Para quien quiera aceptar este reto, puede enviar su participación a parentesissite@gmail.com

Publicaré todos los textos que reciba juntos, y el mío también, el 31 de marzo. ¡Tenéis algo más de una semana!

Resultados del taller: Día mundial de la felicidad

Taller literario: Día mundial de la felicidad

En primer lugar, muchas gracias a todos por haber participado, y también a los lectores que han votado y comentado los textos del taller.

Como ya sabréis, se conceden dos premios, uno otorgado por el público (balance de comentarios positivos y Me gusta en los textos), y otro otorgado por Paréntesis al texto que más le haya gustado, independientemente de los votos y comentarios de los demás lectores. Los resultados son los siguientes:

  1. El premio otorgado por el público es para Lidia Trujillo (Yo no sufro de locura, la disfruta a cada momento), con un balance de 5 comentarios y 11 Me gusta.
  2. El premio otorgado por Paréntesis es para Henry Castellanos (Lo desconocido, algo ya conocido)

¡Enhorabuena a los ganadores! Como se explicaba en las bases del taller-concurso, vuestro premio es un libro digital, a elegir entre:

  1. La vecina orilla, de Mario Benedetti.
  2. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.
  3. De amor y de sombra, de Isabel Allende.
  4. Iacobus, de Matilde Asensi.

Para solicitar vuestro premio, escribid un correo electrónico a Paréntesis (parentesissite@gmail.com) indicando qué libro preferís.

Aquí podéis leer los textos de los ganadores de este taller:

Yo no sufro de locura, la disfruta a cada momento; por Lidia Trujillo

Lo desconocido, algo ya conocido; por Henry Castellanos

¡Hasta el próximo taller!

Una sonrisa vale más que…, por Luna Sullyr

Una sonrisa vale más que…

Taller literario: Día mundial de la Felicidad

Felicidad, que gran palabra con tantos matices como para volverte loco.

¿Qué es la felicidad?

Para algunos es algo innegable de la vida. Algo que se palpa en el ambiente y que es necesario para la vida, mas no para todo el mundo es así. Para muchos la felicidad es sinónimo de sufrimiento, agresión, depresión… Es verdad que la felicidad puede ser un sentimiento que te llene el alma, pero también es verdad que no todo el mundo ha nacido para sentirla de igual modo.

Sin duda para la gran mayoría vivir una vida sin felicidad, sería algo triste y gris. No obstante, muchos viven así. Puede que sea el vecino que tantas sonrisas te muestra para ocultar su soledad, o la dependienta que se esfuerza por mostrarte una sonrisa cuando de verdad quisiera llorar porque su hijo ha caído en las drogas, o quizás también sea algún familiar que, por orgullo o porque no sabe hacerlo, no te pide ayuda para salir del pozo de tristeza donde se ha metido.

La felicidad es un sentimiento dulce, agradable, refrescante… Pero no todos pueden saborearlo como es debido. Quizá no sea culpa suya, no lo sé. De lo único que estoy seguro es que muchas veces la felicidad equivale a egoísmo. Mientras uno sea feliz, ¿qué más da los demás? Que cada uno se ocupe de sus asuntos, total, ¿para qué me voy a molestar en ayudar a alguien si eso conllevara a perder el día tan magnífico que estoy teniendo?

La felicidad es un sentimiento que puede mover el mundo y también pararlo.

No dejemos que el mundo se pare.

Luna Sullyr. 

 

Otros participantes del taller:

Yo no sufro de locura, la disfruto a cada  momento; por Lidia Trujillo

Lo desconocido, algo ya conocido; por Henry Castellanos

Resultados del taller: La mujer

Taller literario: Día internacional de la mujer

En primer lugar, muchas gracias a todos por haber participado, y también a los lectores que han votado y comentado los textos del taller. Ayer cerramos este taller, pero recordad, todavía podéis participar en los siguientes talleres: la felicidad (hasta el 19 de marzo); el síndrome de Down, y la discriminación racial (hasta el 20 de marzo).

Como ya sabréis, se conceden dos premios, uno otorgado por el público (balance de comentarios positivos y Me gusta en los textos), y otro otorgado por Paréntesis al texto que más le haya gustado, independientemente de los votos y comentarios de los demás lectores. Los resultados son los siguientes:

  1. El premio otorgado por el público es para Geovanny Soto Sosa (Opúsculo), con un balance de 5 comentarios y 4 Me gusta.
  2. El premio otorgado por Paréntesis es para Juan Luis Peralta (Única)

¡Enhorabuena a los ganadores! Como se explicaba en las bases del taller-concurso, vuestro premio es un libro digital, a elegir entre:

  1. La vecina orilla, de Mario Benedetti.
  2. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.
  3. De amor y de sombra, de Isabel Allende.
  4. Iacobus, de Matilde Asensi.

Para solicitar vuestro premio, escribid un correo electrónico a Paréntesis (parentesissite@gmail.com) indicando qué libro preferís.

Aquí podéis leer los textos de los ganadores de este taller:

Opúsculo, por Geovanny Soto Sosa

Única, por Juan Luis Peralta 

¡Hasta el próximo taller!

Lo desconocido, algo ya conocido; por Henry Castellanos

Lo desconocido, algo ya conocido

Taller literario: Día mundial de la Felicidad

Circulo vicioso. Claustro de imperfectos personajes. Todos conocidos, todos predecibles. Todos menos uno, de ojos pequeños, rayados pero expresivos. No sé si imperfecta, no sé si predecible -en realidad de ella no sé nada- sólo está allí, se mofa de lo ilustrado, se ríe con mirada sería de lo que se dice.

Se nos pasea la vida. Juega con nuestros sentimientos, encara nuestros miedos… Y muchas veces se va, acabando con todo. Aunque se dice que, al igual que la materia, no se destruye, sino que se transforma y vuelve de una manera irreconocible; tanto que te hace olvidar de lo pasado.

No conocemos su pasado, no reconocemos sus vicios; tampoco sus virtudes. Sólo es alguien ¿pero quién? ¿Pero qué? No lo sabemos, sólo creemos que es alguien que nos vigila, y que hace de nuestras vidas algo mejor ¿o algo peor? Aún no lo sabemos.

Le conocimos con el nombre de inocencia, la identificamos con el nombre de seriedad, la buscamos con el titulo de felicidad, y sólo a veces le encontramos con nombres propios, con rostro y una identidad singular -o por lo menos así lo ven nuestros ojos-.

Henry Castellanos. Colombia.felicidad henry

Otros participantes del taller:

Yo no sufro de locura, la disfruto a cada  momento; por Lidia Trujillo

Única, por Juan Luis Peralta 

Opúsculo, por Geovanny Soto 

Qué difícil resulta decírtelo, por Henry Castellanos

Yo no sufro de locura, la disfruto a cada momento; por Lidia Trujillo (taller literario: La felicidad)

YO NO SUFRO DE LOCURA, LA DISFRUTO A CADA MOMENTO

Taller literario: Día mundial de la Felicidad

Sí, me encanta vivir al limite, hacer locuras, coger las maletas con 4 trapos y salir corriendo del sitio donde este. Me encanta cantar, bailar, aunque no lo haga bien. Río hasta quedarme sin voz, y lloro hasta soltar el último suspiro. No me gusta peinarme todos los días, pues pienso que la vida es demasiado corta como para perder el tiempo en eso. Me encanta trasnochar, salir de fiesta, emborracharme al lado de mis amigas, y hacer malabarismo para aguantar toda la noche montada en mis tacones. Me encanta crear recuerdos que para todos son una locura y para mí es mi forma de vida. Me encanta conocer gente nueva. Me encanta llevarme horas y horas haciendo planes que después no se cumplen. Me encanta los imprevistos, los días en los que te mueres de asco en tu sofá y en menos de 1 min, te proponen algo y te cambian el día por completo. Me encanta correr hacia ninguna dirección y sorprenderme en el camino.

Me encanta estar loca por él, aunque en algunas ocasiones él no sepa ni que existo. Me encanta enamorarme hasta perder la razón, da igual el daño que pueda hacerme, pero en esta vida hay que arriesgar, da igual que tropieces, te caigas y te choques contra un muro, eso no importa, ¿y si ganas?, ¿y si después de tropezarte triunfas?, vive el riesgo, vive al limite, da igual lo que pase. Me encanta hacer locuras por la persona a la que quiero, y dejar huellas en cada paso que doi, me encanta pasar ratos y crear recuerdos con esa persona, que quizás tenga que recordar yo los momentos por los dos, pero da igual.

Me encanta la lluvia, y quedarme en casa comiendo chuches viendo pelis románticas y llorar como si me estuviera pasando a mi esa historia. Me encanta el sol, el verano, la playa, me encanta revolcarme en la arena como si tuviera 4 años, me encanta hacer castillos de tierra y luego destruirlo. Me encanta escribir nombres en la orilla y ver como se lo lleva la marea. Me encanta quedarme hasta la madrugada sentada en una silla en cualquier parque, con un paquete de pipas, un cigarrillo, con buena compañía y charlar de historias pasadas, de historias que están pasando o historias que van a pasar. Me encanta pasar ratos en soledad, mirarme al espejo, y mientras me peino y me pinto, escuchar música y cantar como si me dejara la vida en ello. Me encanta cuando estoy sola pensar en cuentos, en cuentos de hadas que nunca van a pasar.

Me encanta las idas a ningún sitio, con mi gente. Me encanta contar mis anécdotas y revivir sentimientos al contarlas. Me encanta haber pasado por momentos dificiles y seguir con una sonrisa de oreja a oreja,y pensar, no fue fácil pero lo logré.

Me encanta la vida, me encanta mi vida.

Lidia Trujillo Paradas. España.

taller felicidad lidia truijillo

Otros participantes del taller:

Opúsculo, por Geovanny Soto       

Única, por Juan Luis Peralta 

Qué difícil resulta decírtelo, por Henry Castellanos

Opúsculo, por Geovanny Soto (taller literario: La mujer)

Taller literario: Día Mundial de la Mujer

OPÚSCULO 2

Pasajera de un viaje eterno,

alzando la mirada la entrega dentro

de mundos infinitos: los corazones.

Toma de las nubes agua para

lavar su cara y dejar,

en las nacientes que refrescan a las montañas,

el sabor dulce de un beso.

¿Por qué parar su vuelo, si deja

estelas iridiscentes en las

ondas del viento?

¿Habrá una mano de sostén firme

y roce suave, que pueda tocar su espalda,

bendecir su ascenso,

y extender los brazos para estrecharla

al regreso?

Criatura de rostro suave,

criatura de corazón en guerra,

arquera de saetas pesadas untadas

de palabras luminosas

que llegan al centro de la diana.

Si puedo,

si me deja,

cuando termine de regar las tierra

con sus lágrimas,

le pediré me enseñe

a soñar verdades

y llorar para ver universos nuevos.

Geovanny Soto Sosa. Costa Rica.

opúsculo

Otros participantes del taller:

Única, por Juan Luis Peralta                             

Qué difícil resulta decírtelo, por Henry Castellanos